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"¡La Novia!" no es una película tradicional. Basada con libertad en la mítica novela "Frankenstein" de Mary Shelley e inspirada en el clásico film sobre la novia del monstruo, la reconocida actriz devenida en directora Maggie Gyllenhaal (tras su ópera prima "La hija Oscura" - en Netflix-) sorprende con una apuesta arriesgada, de tinte oscuro y feminista.

La historia nos muestra a un monstruo de Frankenstein (Christian Bale) ajado, ya cansado de la soledad y la marginación en la Chicago de los años '30 (más de 100 años después de haber "nacido"). Es por eso que le pedirá a una científica que le "cree" una novia que lo acompañe.

Y ese acompañar es solo un decir, porque traerán a un torbellino poderoso que dará el puntapié a un huracán de crímenes y persecución: reviven a una mujer muerta que encarna una implacable Jesse Buckley (nominada al Oscar por "Hamnet").

Verborrágica y atrevida, se vuelve automáticamente la protagonista total del relato: una mujer que quiere encontrar quién es en verdad mientras escapa con su acompañante (acá Bale, más allá de su capacidad y versatilidad, está medido, para no ser más que su brutal compañera. Otro punto para la directora).

Es así que juntos huirán por Estados Unidos a lo Bonnie y Clyde acusados de una serie de crímenes, con algunas paradas por cines por la obsesión de Frankenstein con un famoso actor (lo interpreta Jake Gyllenhaal). En la escapada los siguen un detective ya asentado y algo dejado (interpretado por Peter Sarsgaard) junto a una entusiasta asistente que busca demostrar que es más de lo que la juzgan (Penélope Cruz).

La virtud de Maggie Gyllenhaal está en arriesgarse en hacer un extraño recorrido entre géneros, que van desde una comedia casi repulsiva, al drama íntimo entre pensamientos de esta mujer que se conecta con la autora original del libro, para aterrizar en un clásico policial de detectives. También hay acción con esta dupla criminal, que aunque deja con ganas de más de estos momentos, los que tiene son memorables.

Entre estas combinaciones, el caos: una revolución incendiaria -entre mujeres- se desata en esta historia que pareciera lograr esa chispa que le costó más al Joker y a Harley Quinn. Los marginados, los rotos (o las), conquistan la escena para pararse ante las reglas de lo que debe ser normal.

"La Novia" es grotesca, distinta, kistch -acertado vestuario y maquillaje en ese sentido- y no va a gustar a todos. Eso quizás es lo mejor que tiene, en tiempos donde todo parece estar ajustado a las promesas algorítmicas.

Autor: admin